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martes, 30 de diciembre de 2008

El rol del profeta

De acuerdo al entendimiento de muchos cristianos un profeta es alguien que predice el futuro sobe algún tema ya sea personal, la iglesia local, ministerio o algún otro. En otras palabras un profeta es como una especie de adivinador cristianizado. Sin embargo esto no es lo que es un profeta de acuerdo a las Escrituras.

De acuerdo a las Escrituras, un profeta es un vocero que habla de parte de otra persona, en este caso, un vocero de parte de Dios. El rol del profeta es enseñar a regresar a los caminos e instrucciones de Dios, la Torá. Este siempre ha sido el rol del profeta, veamos algunos ejemplos.

Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis;
(Deuteronomio 18:15 RV60)

Jehová amonestó entonces a Israel y a Judá por medio de todos los profetas y de todos los videntes, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos, y guardad mis mandamientos y mis ordenanzas, conforme a todas las leyes que yo prescribí a vuestros padres, y que os he enviado por medio de mis siervos los profetas.
(2 Reyes 17:13 RV60)

No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.
(Mateo 5:17-19 RV60)

Entonces Yahshúa se dirigió a la gente y a sus talmidim. Les dijo: "Los maestros de la Toráh y los Perushim se sientan en la silla de Moshe. Así que cualquier cosa que le digan que [Moshe] dijo, tengan cuidado de hacerla.[139] ¡Pero no guarden sus ordenanzas ni hagan lo que ellos hacen, porque ellos hablan, pero no actúan!
(Mateo 23:1-3 TKIM-DE)

[139] “Lo que dice el texto es lo correcto, si ellos hablan de la Toráh de Moshe, lo tenemos que observar, si no es de Moshe, es mandamiento humano, y no lo guardamos, punto.”

Mateo 23:2-3 en las biblias cristianas es una traducción griega que contradice lo que el Mesías dice en Mateo 15:1-9. Los fariseos tienen la Torá escrita de Moisés y la Torá oral que son adiciones a la Torá escrita en violación a la Torá escrita misma que dice:

No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene.
(Deuteronomio 4:2 RV60)

La traducción griega no es el lenguaje original del Nuevo Testamento como comúnmente es creído por el cristianismo. El lenguaje original del NT es el hebreo, de donde luego fue traducido al arameo y mas tarde al griego. Los versos citados de Mateo 23:1-3 TKIM-DE son del Mateo en hebreo conocido como Mateo de Shem Tov, http://www.mateoenhebreo.com/

Los mandamientos de Dios no son difíciles ni imposibles de obedecer.

cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas. Mira, yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien, la muerte y el mal; porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos, y guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y seas multiplicado, y Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella. Mas si tu corazón se apartare y no oyeres, y te dejares extraviar, y te inclinares a dioses ajenos y les sirvieres, yo os protesto hoy que de cierto pereceréis; no prolongaréis vuestros días sobre la tierra adonde vais, pasando el Jordán, para entrar en posesión de ella. A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de dar.
(Deuteronomio 30:10-20 RV60)

Los mandamientos de Dios no son gravosos, molestosos.

En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios, cuando amamos a Dios, y guardamos sus mandamientos. Pues este es el amor a Dios, que guardemos sus mandamientos; y sus mandamientos no son gravosos.
(1 Juan 5:2-3 RV60)

El Mesías Yahshua, conocido por los cristianos como Jesús el Cristo, fue y es un profeta y enseñó la Torá y nosotros como sus discípulos debemos seguir sus instrucciones, los caminos de Dios para poder tener vida ya que Jesús es:

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
(Juan 14:6 RV60)

Jesús es el camino de Dios, la verdad de Dios, la Palabra de Dios, la Torá viviente; las instrucciones de Dios viviente sin la cual no podemos llegar al Padre quien las dio.

Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho.
(Juan 12:49-50 RV60)

¿Cuáles son los mandamientos de que habla Jesús? Los que Dios dio a Israel:

Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las servirás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y que hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque Jehová no dará por inocente al que tome su nombre en vano. Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú. Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo. Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No dirás falso testimonio contra tu prójimo. No codiciarás la mujer de tu prójimo, ni desearás la casa de tu prójimo, ni su tierra, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. Estas palabras habló Jehová a toda vuestra congregación en el monte, de en medio del fuego, de la nube y de la oscuridad, a gran voz; y no añadió más. Y las escribió en dos tablas de piedra, las cuales me dio a mí.
(Deuteronomio 5:6-22 RV60)

Seamos honestos con nosotros mismos, ¿obedecemos los mandamientos de Dios? ¿Son difíciles de cumplir? Obviamente la respuesta es NO. Entonces, si decimos que amamos a Dios, que Jesús es nuestro Señor, que queremos buscar y hacer su voluntad, ¿por qué no obedecemos? ¡Los mandamientos de Jesús son los mismos mandamientos de Dios!

Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.
(Juan 14:23-24 RV60)

Obedezcamos a Dios pues de ello depende nuestra vida.

Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.
(Apocalipsis 14:12 RV60)

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