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domingo, 4 de diciembre de 2016

¡El tiempo ha llegado!

Han pasado ya más de 15 años de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y el mundo ha cambiado mucho desde entonces. Para aquellos que buscan la verdad y creen en el elojím de Abraham, Isaac y Jacob y su Hijo, es innegable que vivimos en los últimos días antes de la redención final.  Él nos dá de su espirítu para discernir los tiempos y nos muestra que el segundo éxodo está cerca.

Y acontecerá que cuando os multipliquéis y crezcáis en la tierra, en esos días, dice Jehová, no se dirá más: Arca del pacto de Jehová; ni vendrá al pensamiento, ni se acordarán de ella, ni la echarán de menos, ni se hará otra. En aquel tiempo llamarán a Jerusalén: Trono de Jehová, y todas las naciones vendrán a ella en el nombre de Jehová en Jerusalén; ni andarán más tras la dureza de su malvado corazón. En aquellos tiempos irán de la casa de Judá a la casa de Israel, y vendrán juntamente de la tierra del norte a la tierra que hice heredar a vuestros padres.
(Jeremías 3:16-18 RV1960)

No obstante, he aquí vienen días, dice Jehová, en que no se dirá más: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de tierra de Egipto; sino: Vive Jehová, que hizo subir a los hijos de Israel de la tierra del norte, y de todas las tierras adonde los había arrojado; y los volveré a su tierra, la cual di a sus padres. 
(Jeremías 16:14-15 RV1960)

Pero así mismo como ocurrió en el pasado, está ocurriendo en el presente. El Eterno ha endurecido el corazón del faraón para no dejar  a los hijos del único elojím viviente ir a servirle. Y el Eterno está haciendo juicios en Egipto (alegóricamente el mundo) y ha pemitido una gran plaga de langostas que destruye todo a su paso. Un viento oriental que está cubriendo a occidente.

 Jehová dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón; porque yo he endurecido su corazón, y el corazón de sus siervos, para mostrar entre ellos estas mis señales, y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales que hice entre ellos; para que sepáis que yo soy Jehová. Entonces vinieron Moisés y Aarón a Faraón, y le dijeron: Jehová el Dios de los hebreos ha dicho así: ¿Hasta cuándo no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirva. Y si aún rehúsas dejarlo ir, he aquí que mañana yo traeré sobre tu territorio la langosta, la cual cubrirá la faz de la tierra, de modo que no pueda verse la tierra; y ella comerá lo que escapó, lo que os quedó del granizo; comerá asimismo todo árbol que os fructifica en el campo. Y llenará tus casas, y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los egipcios, cual nunca vieron tus padres ni tus abuelos, desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y se volvió y salió de delante de Faraón. 
(Éxodo 10:1-6 RV1960)

Entonces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para traer la langosta, a fin de que suba sobre el país de Egipto, y consuma todo lo que el granizo dejó. Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre el país todo aquel día y toda aquella noche; y al venir la mañana el viento oriental trajo la langosta. Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y se asentó en todo el país de Egipto en tan gran cantidad como no la hubo antes ni la habrá después; y cubrió la faz de todo el país, y oscureció la tierra; y consumió toda la hierba de la tierra, y todo el fruto de los árboles que había dejado el granizo; no quedó cosa verde en árboles ni en hierba del campo, en toda la tierra de Egipto. 
(Éxodo 10:12-15 RV1960 )

Y los hijos de elojím han adulterado y cometido idolatria al conformarnos al mundo. Por tanto somos entregados a nuestros enemigos.

 Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová; y Jehová los entregó en mano de Madián por siete años. Y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Y los hijos de Israel, por causa de los madianitas, se hicieron cuevas en los montes, y cavernas, y lugares fortificados. Pues sucedía que cuando Israel había sembrado, subían los madianitas y amalecitas y los hijos del oriente contra ellos; subían y los atacaban. Y acampando contra ellos destruían los frutos de la tierra, hasta llegar a Gaza; y no dejaban qué comer en Israel, ni ovejas, ni bueyes, ni asnos. Porque subían ellos y sus ganados, y venían con sus tiendas en grande multitud como langostas; ellos y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla. 
(Jueces 6:1-5 RV1960 )

Por tanto, debemos retornar a él (hacer teshuvá en hebreo) para que su presencia vuelva a estar con nosotros y no nos pase como  aquellos, que después de ser librados de la esclavitud en Egipto, perecieron en el camino.

Palabra de Jehová que vino a Joel, hijo de Petuel. Oíd esto, ancianos, y escuchad, todos los moradores de la tierra. ¿Ha acontecido esto en vuestros días, o en los días de vuestros padres? De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación. Lo que quedó de la oruga comió el saltón, y lo que quedó del saltón comió el revoltón; y la langosta comió lo que del revoltón había quedado. Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca. Porque pueblo fuerte e innumerable subió a mi tierra; sus dientes son dientes de león, y sus muelas, muelas de león. Asoló mi vid, y descortezó mi higuera; del todo la desnudó y derribó; sus ramas quedaron blancas. Llora tú como joven vestida de cilicio por el marido de su juventud. Desapareció de la casa de Jehová la ofrenda y la libación; los sacerdotes ministros de Jehová están de duelo. El campo está asolado, se enlutó la tierra; porque el trigo fue destruido, se secó el mosto, se perdió el aceite. Confundíos, labradores; gemid, viñeros, por el trigo y la cebada, porque se perdió la mies del campo. La vid está seca, y pereció la higuera; el granado también, la palmera y el manzano; todos los árboles del campo se secaron, por lo cual se extinguió el gozo de los hijos de los hombres. Ceñíos y lamentad, sacerdotes; gemid, ministros del altar; venid, dormid en cilicio, ministros de mi Dios; porque quitada es de la casa de vuestro Dios la ofrenda y la libación. Proclamad ayuno, convocad a asamblea; congregad a los ancianos y a todos los moradores de la tierra en la casa de Jehová vuestro Dios, y clamad a Jehová. ¡Ay del día! porque cercano está el día de Jehová, y vendrá como destrucción por el Todopoderoso. 
(Joel 1:1-16 RV1960)

Pués el Eterno ha permitido la invasión de nuestros enemigos con la ayuda de nuestros faraones para probar nuestros corazones a fin de que seamos perfeccionados.

El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 
(Apocalipsis 9:1-3 RV1960)

Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión.[destructor] 
(Apocalipsis 9:11 RV1960)

Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia, y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella? También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses. Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación. Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga. 
(Apocalipsis 13:3-9 RV1960)

El Eterno está en control, el permite todo esto para sus propósitos. Recordemos...

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. 
(Romanos 8:28 RV1960 )

Para ser refinados, a fin de que retornemos a él con todo nuestro corazón,  con toda nuestra mente y todo nuestro ser. Y un día Gedeón  vengará la sangre derramada por nuestros enemigos.

Entonces dijeron Zeba y Zalmuna: Levántate tú, y mátanos; porque como es el varón, tal es su valentía. Y Gedeón se levantó, y mató a Zeba y a Zalmuna; y tomó los adornos de lunetas que sus camellos traían al cuello. 
(Jueces 8:21 RV1960 )



El que tenga oídos para oir ¡oiga!

domingo, 27 de noviembre de 2016

¡Un Nuevo Orden Mundial se acerca!

No. No les voy hablar del tema ya gastado de los Illuminatis y su nuevo orden mundial que tanto se ve en las páginas web y redes sociales sino del verdadero  nuevo orden mundial descrito por el profeta Isaías.

Esta es una visión que tuvo Isaías, hijo de Amoz, acerca de Judá y de Jerusalén: En los últimos días, el monte de la casa del SEÑOR será el más alto de todos, el lugar más importante de la tierra. Se levantará por encima de las demás colinas, y gente del mundo entero vendrá allí para adorar. Vendrá gente de muchas naciones y dirán: «Vengan, subamos al monte del SEÑOR, a la casa del Dios de Jacob. Allí él nos enseñará sus caminos, y andaremos en sus sendas. Pues de Sión saldrá la enseñanza del SEÑOR; de Jerusalén saldrá su palabra». El SEÑOR mediará entre las naciones y resolverá los conflictos internacionales. Ellos forjarán sus espadas en rejas de arado y sus lanzas en herramientas para podar. No peleará más nación contra nación, ni seguirán entrenándose para la guerra.
(Isaías 2:1-4 NTV)


Este nuevo orden mundial es conocido en las Escrituras como el reino milenial del Mesías, el reino de Israel restablacido como anhelaban los Judíos discípulos de Yeshúa.

Así que, mientras los apóstoles estaban con Jesús, le preguntaron con insistencia: —Señor, ¿ha llegado ya el tiempo de que liberes a Israel y restaures nuestro reino? Él les contestó: —Sólo el Padre tiene la autoridad para fijar esas fechas y tiempos, y a ustedes no les corresponde saberlo. 
(Hechos 1:6-7 NTV)

Note que Yeshúa no les dice que no va haber un reino. Todo lo contrario, afirma que lo habrá pero no en ese momento. Las promesas de Di-os son verdaderas y el ángel Gabriel le dijo a Miriam la madre de Yeshúa que su hijo es el heredero al trono de David que gobernaría a Israel por siempre.

Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Él será muy grande y lo llamarán Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David. Y reinará sobre Israel para siempre; ¡su reino no tendrá fin! 
(Lucas 1:31-33 NTV)

Así es, ¡un Judío gobernará el mundo! Para todos aquellos que son anti-judíos (anti-semitas)  que tratan de mostrar a los Judíos como los seres mas malvados y despreciables que quieren dominar el  mundo, son solo instrumentos del maligno para entorpecer el entendimiento y descarrilarnos. Basta ya de hablar de los Illuminatis y su oscura agenda. Hablemos del reino de Di-os y de su cercanía. Pues ese es el verdadero nuevo orden mundial que permanecerá. El otro será corto y  destruído.

»En su visión, su Majestad vio frente a sí una enorme estatua resplandeciente de un hombre; daba terror verla. La cabeza de la estatua era de oro fino. El pecho y los brazos eran de plata, el vientre y los muslos de bronce, las piernas eran de hierro y los pies eran una mezcla de hierro y barro cocido. Mientras usted observaba, una roca de una montaña fue cortada, pero no por manos humanas. La roca golpeó los pies de hierro y barro, y los hizo pedazos. La estatua quedó reducida a pequeños trozos de hierro, barro, bronce, plata y oro. Luego el viento se los llevó sin dejar rastro alguno, como la paja cuando se trilla el grano. Sin embargo, la roca que derrumbó la estatua se convirtió en una gran montaña que cubrió toda la tierra. 
(Daniel 2:31-35 NTV)

»Durante los gobiernos de esos reyes, el Dios del cielo establecerá un reino que jamás será destruido o conquistado. Aplastará por completo a esos reinos y permanecerá para siempre. Ese es el significado de la roca cortada de la montaña, aunque no por manos humanas, que hizo pedazos la estatua de hierro, bronce, barro, plata y oro. El gran Dios estaba mostrando al rey lo que ocurrirá en el futuro. El sueño es verdadero y el significado, seguro. 
(Daniel 2:44-45 NTV)

Note la aseveración y seguridad de que se cumplirá esta profecia.

Así que me acerqué a uno de los que estaban de pie junto al trono y le pregunté lo que significaba todo eso. Entonces me lo explicó así: «Estas cuatro bestias enormes representan a cuatro reinos que surgirán de la tierra; pero al final, el reino será entregado al pueblo santo del Altísimo y los santos gobernarán por siempre y para siempre». Entonces quise conocer el verdadero significado de la cuarta bestia, que era tan diferente a las demás y tan espantosa. Había devorado y aplastado a sus víctimas con dientes de hierro y garras de bronce y pisoteaba los restos bajo sus pies. También pregunté acerca de los diez cuernos que había en la cabeza de la cuarta bestia y por el cuerno pequeño que surgió después y destruyó a tres de los otros cuernos. Este cuerno parecía más grande que los demás y tenía ojos humanos y una boca que presumía con arrogancia. Mientras miraba, ese cuerno hacía guerra contra el pueblo santo de Dios y lo vencía, hasta que vino el Anciano —el Altísimo— y emitió un juicio en favor de su pueblo santo. Entonces llegó el tiempo para que los santos tomaran posesión del reino. 
(Daniel 7:16-22 NTV)

¿No vemos hoy día la guerra existente contra el Cristianismo? ¿El odio a todo lo que sea Judeo-Cristiano?  ¡Nos están haciendo la guerra y nos están venciendo tal como dice la profecía! Pero llegará la hora en que los venceremos.

¿No dice la oración del Padre Nuestro venga a nosotros tu reino? El reino no ha llegado ¡pero llegará! Hay muchos que niegan este reino.  Han sido engañados y su entendimiendo entorpecido.  Este reino cada día está más cerca. Hablemos más de él y menos del otro. Entonces digamos como Juan (Iojanán) el Inmersor:

«Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el reino del cielo está cerca». 
(Mateo 3:2 NTV)

Arrepiéntanse de sus pecados y vuelvan a Dios, porque el nuevo orden mundial (Reino del Mesías) está cerca.