Yehová creó al hombre para que gobernase la tierra. Así que Dios creó a los seres humanos* a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó. Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo». (Génesis 1:27-28 NTV) De esta manera Yehová le entregó al hombre, por decirlo así, el título de propiedad para gobernar al mundo. Pero el hombre desobedeció y perdió el título. Así que el SEÑOR Dios los expulsó del jardín de Edén y envió a Adán a cultivar la tierra de la cual él había sido formado. (Génesis 3:23 NTV) Ahora el título le pertenece al satan, el diablo. Entonces el diablo lo llevó a una parte alta y desplegó ante él todos los reinos del mundo en un solo instante. —Te daré la gloria de estos reinos y autoridad sobre ellos —le dijo el diablo—, porque son míos pa...