He aqui que mi siervo prosperará. Será exaltado y se elevará muy alto. Del mismo modo como muchos se asombraban de él, desfigurado como estaba su rostro y su forma, distintos de los hijos del hombre; así estremecerá a muchas naciones. Reyes cerrarán sus bocas a causa de él porque lo que no les fue contado, ellos han de ver y oirán lo que no habían oído. ¿Quién hubiera creído nuestro mensaje y a quién se ha revelado el brazo del Eterno? Porque brotó como planta tierna y como raíz de tierra seca. No tenía forma ni hermosura para que lo miraramos, ni belleza para que nos deleitaramos en él. Fue despreciado y abandonado por los hombres. Un hombre de dolores y familiarizado con la enfermedad, como uno delante de quien oculta su rostro. Era despreciado y no lo estimábamos. Ciertamenta cargaba con nuestros padecimientos, llevaba nuestro dolores, en tanto que nosotros le considerábamos golpeado, herido por Dios y afligido. Pero estaba herido por nuestras transgreciones, aplastado por n...