Porque todo lo que hay en el mundo: la codicia de la carne, la codicia de los ojos, y la soberbia de la vida,° no viene del Padre, sino del mundo. (1 Juan 2:16 BTX3) Ya sabemos que el origen del mal se encuentra en nuestro corazón, en nuestros pensamientos. Es la naturaleza innata del ser humano a ser egoístas y egocéntricos. Las Escrituras nos demuestran que la inclinacíón al mal opera en tres áreas: los deseos carnales, la codicia y la soberbia. Todas ellas operan en la era presente de la humanidad. Nuestros padres, Adam y Eva fueron tentados de la misma manera que todos nosotros en base a las tres áreas ya mencionadas. 1. Deseos de la carne: saciar el hambre ( "vio la mujer que el árbol era bueno para comer" - Génesis 3:6). 2. La codicia: ( "y que era agradable a los ojos" - Génesis 3:6) 3. La soberbia: ( "el árbol deseado para alcanzar conocimiento" - Génesis 3:6) Así mismo, nuestro Señor en su vida mortal fue pro...