Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada ; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? (Daniel 4:35 RV1960) Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad , como en el cielo, así también en la tierra. (Mateo 6:9-10 RV60) Si reconocemos la soberanía absoluta de Dios no tendremos problemas para entender que Dios hace siempre su voluntad y de que nuestra autonomía está subordinada a su soberanía. Dios es quien elige a los que han de ser salvos y a los que ha destinado a condenación. Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación , mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar...